Piccola Música Vol.2

Descarga aquí la compilación del mes de Agosto: Star Tracks: Piccola Odisea Espacial en dos volúmenes 2a y 2b

Corazón de sábado por la noche




[Anywhere I Lay My Head] Amor y LSD. Sueño. Me voy arropando con la sombra de un copetudo que toca su guitarra en el gabinete de la esquina. Le pongo ojo. Es la carretera, esa línea donde nadie me espera. La caja registra los porqué de la lluvia. Bukowski se sirve un trago y Helen Adam baila. Extrañamos los globos de la infancia. Tom Waits frunce el ceño y mece su guitarra color vino. El Woodstock de la poesía reverbera en mis medias negras. “Down Down Down”, Astrid Seriese & Peter Meuris:

Como versa esa vieja y legendaria canción de “Hay mujeres veneno, mujeres imán, hay mujeres consuelo, mujeres puñal, hay mujeres de fuego, mujeres de hielo, mujeres fatal”, las letras de Tom Waits están cargadas con maletas de viaje a nunca jamás, diarios con besos indelebles, cajas de música con cuerda de violín, delicados abrazos sabor chocolate, burbujas de jabón con olor a inocencia, postales firmadas con la letra de Melancolía —tocaya de la prima de Morticia— y tantas brumas con sonsonetes de aves madrugadoras o palomas mensajeras que revolotean en los estragos de la memoria. “Jockey Full Of Bourbon”, Meret Becker con Ars Vitalis:

Buscando un torrent de un disco de Maria João, gurú del piano, por error me remitieron a un tributo a Tom Waits, en el que se incluía a João con Mário Laginha interpretando “Tom Traubert's Blues”. Dos días tardó en descargarse y hasta que lo abrí entendí la razón. Eran cuatro discos con versiones recabadas por un desconocido —seguramente, mujer— que por gusto compiló y subió a la red. Sin duda han ampliado mi base de datos, pues conocía a muy pocas de las antologadas, Diana Krall, Joan Baez, Patti Smith, Mélanie Rivaud, Cat Power, Natalie Merchant, Nastassja Kinski, Tori Amos, Sarah McLachlan, Scarlet Johanson, de un total de casi 70 (no acabé de contar). Vaya sorpresa. “Yesterday is here”, Cat Power:


En este tributo hay voces y canciones para noches en las que, recostados en un sillón, a media luz, copa en mano, en la humareda, las tentaciones color azul confunden a las sombras de nuestras manos y no se resisten a los recuerdos. Noches en las que el ayer replica que está aquí. Noches en las que, desde el mirador, nos calzamos un sombrero Tardan y desenfundamos añejos puros, guardados como un pacto con nosotros mismos, para atrevernos a romper las fotografías de viejos amoríos, cartas insignificantes, poemas deslavados, listas de deseos incumplidos. “Heartattack and wine”, Lydia Lunch:

Repiqueteos para noches en las que, bajo la luna, bailamos el juego de las sillas —zapatito blanco, zapatito azul—, mientras el gato pinto atiende las sombras y aquella casa en el desierto con la que siempre soñamos se desmorona. Noches que nos exclaman “es el fin”, hasta que la hastiada voz en el gramófono de Vamosbabe con Pascal Fricke nos deja caer la copa y la carcajada de los huesos chilla ante nuestro espejo, siempre sucio, roto o desgastado.

Si se preguntan cómo suena Waits en italiano, acento francés y portugués, aquí una respuesta. Este tributo contiene 85 reapropiaciones, de entre las que no puede faltar “I Hope That I Don't Fall In Love With You”, para un corazón de una noche de sábado como ésta, en la que el celular no suena. Ni un maldito msg.



Acompañen con café y cigarrillos.

These icons link to social bookmarking sites where readers can share and discover new web pages.
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Mixx
  • Google
  • Furl
  • Reddit
  • Spurl
  • StumbleUpon
  • Technorati

Shady está loco


La última vuelta de tuerca, el último capitulo de la saga fundacional de la cultura del hip-hop, lo único que de algún modo faltaba por pasar, era que un blanquito les rimara el culo a todos y se apoderara legítimamente de su momento histórico. Eminem fue firmado por Aftermath (Dr. Dre) en el 98 y pusieron el Slim Shady LP al otro año. En 2000 ya era el rapero más grane del planeta, con el Marshall Mathers LP bajo el brazo. Sin que nadie se diera cuenta el morrito enojado —incluso nerd— con su: “Hi, my name is... who? my name is... what?...” se coló hasta vender casi dos millones de copias de su segundo disco en la primera semana de lanzamiento, haciéndolo acreedor al record del disco con margen de venta más rápido de la historia. Y no es que los otros grandes maestros, las grandes escuelas del hip-hop no se mantuvieran también bastante ocupados: en 2000 Jurassic 5 hizo Quality Control, Outkast con su placa más ambiciosa a la fecha, Stankonia, Dr. Dre seguía promocionando su sencillo “Forgot about Dre”, Kid Koala saca su debut, Blackalicious con Nia, su primer LP, Deltron 3030 con su homónimo, Aesop Rock hizo Float (tal vez el único disco que un emcí en solitario hizo ese año que compitiera con el de Eminem).

Todos estos discos merecen ser estudiados y son grandes consentidos de la banda; pero en el caso de Eminem, su papel preponderante, el hecho de estar junto a Chuck D, N.W.A., Biggie, 2Pac, el Wu, o cualquiera de los actos que forjaron directa e irreversiblemente el hip hop, lo podemos entender a partir de una rima suya, además justo de ese año: “I don’t do black music / I don’t do withe music / I do fight music / for high school kids”. Y ya estás. Eso y lo que quepa dentro es algo con lo que un ejercito probablemente de cientos de millones esté dispuesto a comulgar. Ahora, hay que explicar lo siguiente: Eminem cuando rapea es Marshall Matters (su nombre real) o Slim Shady (su personaje). Rolas de Marshall Matters son tipo “Stan”, “The way I am” o “Lose Yourself” (la de 8 Mile). Slim Shady, en cambio, viola y mata estrellas de pop, mata a su esposa o se deshace del cadáver de su esposa con su hija en el coche, tiene a Satán por madre, mata a su madre, mata a otras personas un poco aleatoriamente, su padrastro abusó de él cuando era niño, traga y traga todo tipo de psicofármacos, insulta a y se burla de lesbianas, gays, raperos, políticos, lisiados, niños, señoras, boy bands, britney, amy, lindsay, jessica, cristina y Christopher Reeve, por mencionar los menos. Y esto en realidad significa que Eminem lo que tiene es ser increíblemente habilidoso para hacer rimas, su maquinaria perfectamente aceitada construye catedrales complejas y ágiles, en un diálogo incesante entre cultura popular, la industria musical, la sociedad gringa, el hastalgüevismo, la paranoia y otros tipos de demencia y su vida personal. Su crítica es asertiva y la clave es que es autocrítica todo el tiempo: al fin y al cabo, Eminem no es nada más que un white trash venido a más al que le vale verga.


Después de ese Marshall Matters LP, Eminem se estabilizó con dos discos bien hechos pero con poca galleta, apenas algunas canciones. Después mataron a su mejor amigo, Proof y se hizo gordo y se entregó como nunca a las pastillas, tuvo su sobredosis, se rehabilitó y poco después del año, entregó Relapse, la primera de dos entregas para el muchacho en 2009. Relapse 2 se espera a fines del año.


Primero lo obvio: “Crack a Bottle” los devolvió a la cima de un modo casi instantáneo a Dr. Dre, 50 Cent y Eminem. Ni siquiera es el sencillo oficial de Relapse pero la rola fue número uno en varias listas de populariad, 50 Cent declaró que también la quiere en su próximo disco, Before I Self Destruct, el comeback del año, de las mejores del año y nada que hacer, Emniem y 50 Cent suenan increíbles. “Crack a bottle” sí viene en Relapse y el único problema es que de los 21 tracks que vienen, este es el único así. Las demás son Eminem siendo Eminem y ya.
Tal vez la más grande falla de Relapse es la ausencia de colaboraciones. Su último gran momento fue en 2002, 2004 a lo mucho; el juego en ese tiempo cambió drásticamente. Lo prudente para Eminem hubiera sido dejarse ver junto a algunos emcís escogidos estratégicamente: como Evidence o Blu en el under o Nas o Ghostface del lado más mainstream.

Pero no, tenemos a Shady que está loco en solitario, desbordado en sí mismo, contándonos sus fantasías de asesino serial en “3 am” que de repente se ve así mismo, acá, en el McDonals lleno de sangre y pendejadas, la neta sí, pinche Eminem que no mame. Porque “Same Song & Dance” en cambio, es magistralmente gore: el beat es de los mejores del disco y en la letra viola y mata a Lindsay Lohan y Britney Spears: una en cada estrofa. En “Mom” nos cuenta como su mama le daba ensalada y papilla de valium y él se convierte en su madre y su madre es el valium y en “Insane” es donde se lo viola su jefe: “I was born with a dick in my brain / yeah fucked in the head / My stepfather said that I sucked in the bed”. Y ps acá ondas locas del Eminem. Rescatamos, además de “Same Song & Dance”, otras seis canciones a lo mucho. “Bagpipes from Bagdad” con la primera estrofa sobre su breve affair con Mariah Carey: “Locked in Mariah's wine cellar, all I had for lunch / Was red wine, more red wine and captain crunch” y también con un beat que suena a dos millones de dólares; está “Medicien Ball” en la que Christopher Reeve le dice a Eminem que ha ido demasiado lejos; “Must be the Ganja” con un flow enfermísimo y “Old time sake” que es la otra colabo con Dre y el beat suena bien a Dre. Casi todo lo demás es bastante oscuro y cursi: habla de su rehabilitación y de lo solo que está. El disco tiene momentos perfectamente sólidos, de lo mejor que ha grabado; pero son los menos. Y también queda claro que Eminem tiene un tope creativo que lo hace repetirse a sí mismo. Y que sí es una onda clavada estar escuchando a Eminem. Y bueno, todos los beats son de Dr. Dre menos el de “Beautiful” que es de Eminem y está re feo. Cuando funciona Dr. Dre lo hace contundentemente pero pasa desapercibido gran parte del álbum.

Lo verdaderamente fundamental de Relapse es que la técnica en el micro de Eminem, su métrica y su ritmo deslumbrantes, sus construcciones verbales se muestran perfeccionadas de un modo asombroso. Se ha superado a sí mismo, métricamente es impecable y variado y frondoso; está en la cima de su capacidad lírica. De algún modo, una idea trascendida en vida. Lo mejor que le pudo pasar fue dejar de drogarse y ponerse a escribir, grabar y producir de lleno otra vez. Ojalá que lo siga haciendo y forme parte activa de la comunidad de artistas que hacen avanzar al arte del hip-hop; creo que es lo más, ahora, a lo que podría aspirar.

Por supuesto, falta la segunda parte de su ciclo 2009, pero no podemos esperar alguna revelación inusitada; más bien más sorpresas en el siempre asesino multiserial drogadicto violador y paranoico mundo de Slim Shady.

Check it out; esta es la parte 1

Y esta es la 2

These icons link to social bookmarking sites where readers can share and discover new web pages.
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Mixx
  • Google
  • Furl
  • Reddit
  • Spurl
  • StumbleUpon
  • Technorati

NIN/JA, el remedio trágico-mágico-musical


"I am the thorn
Close my eyes to take up spare time
I wish I just
Could be where the crowd goes
With the crowd
They must be going somewhere"
Jane´s Addiction, Chip Away

¿Padece de rancherismo, emismo, chacalismo o hipsterismo desenfrenado? ¿Siente que su vida ha cambiado al abandonar los dulces y mozos años juveniles o que la brillante (por no decir brillosa) cabellera que solía agitar ha perdido lucidez?



Olvídese de las dietas, los aparatos costosos y los productos inservibles, gracias al politeísmo musical, usted puede hoy recuperar lo que creía perdido. Tómese una buena dosis de chocolatote al iniciar su jornada, saque esas viejas botas que guarda debajo de la cama, recupere los pantalones oscuros que dan cobijo a su mascota, desempolve su actitud rocker, limpie sus orejas y trépele al volumen para que esta pócima milagrosa haga sus exuberantes efectos.



Ideal para combatir reumas, infecciones azarosas y ojitos desviados, permítame presentarle el único tónico que acabará con tanto achaque, que le devolverá la vitalidad y el orgullo. Señoras y señores, no hay nada mejor para enfrentarse a las dolencias que una buena vitamina musical, deje sus problemas en manos de los señores Trent Reznor, Perry Farrell y Tom Morello; cante en el baño, brinque en la cama, mueva la cabeza, cante al oído de algún desconocido “Hear me go off, give me some more, mother fucker, need a little more”, sonría mientras un “We´ll go take a little more, we'll scrape you off the floor, we love you anyhow but you're not so pretty now” entra por su cabeza, sienta el estruendo del “Fight, muthafuckas!” y no lo deje escapar.



Damita, caballero, permítame presentarle este tónico que acabará con tanto achaque, 6 tracks en un disco brevísimo pero sustancioso, con algunas canciones inéditas, unas menos requetenuevas pero recontra-yeah! La más innovadora fórmula para enfrentarse a los anuncios semi retro del “Me siento de maravilla, pregúntame cómo”, joven, usted se encuentra ante un NINJA súper rocker que viene del más allá a combatir sus virus y males.
NIN/JA, NIN/JA 2009 Tour Sampler, The Null Corporation, 2009

These icons link to social bookmarking sites where readers can share and discover new web pages.
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Mixx
  • Google
  • Furl
  • Reddit
  • Spurl
  • StumbleUpon
  • Technorati

Yeasayer - All Hour Cymbals (2008)

El valiente ha decidido dar un paseo nocturno, el calor no la deja dormir y salen armados con sus flamantes boxers color rojo. Sudados hasta la planta de los pies, se aventuran en busca de un frío refugio en la madrugada.


Sunrise


Esto es más que un intento de rito chamánico musical con vick vaporrub y la experiencia pseudo edípica de un hijo de vecina. ¡Qué va!, esto es echarse una rica salsa en el tlacoyo de la vida, una pizca de habanero, de árbol y de ancho, con algo de chilli, esto es una liberación.


2080


Y a lo lejos vemos cabalgar a BraveStarr a todo galope con 30-30, estamos ante la perfecta banda sonora antes de gritar: vista de halcón, agilidad de puma, oído de lobo y ¡¡¡Fuerza de Osoooooooo!!!


¡Ahi les va el picante!

Acá un video en pleno acto

These icons link to social bookmarking sites where readers can share and discover new web pages.
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Mixx
  • Google
  • Furl
  • Reddit
  • Spurl
  • StumbleUpon
  • Technorati

J C Davis –A New Day (2005)




El trabajo tiene muchas cosas buenas. Acaso las dos mejores —para no hablar aquí de la satisfacción inherente a las distintas faenas… pfff— sean la paga y la hora de salida.

En la primera recuerdas tu etapa de ericés, razón por la que buscaste chamba; la segunda es la recreación de la Edad de Oro: interminables tardes después de clase tomando chela en las proximidades o bebiendo mal y pésimo café mientras pasaban chicas frente al Ateneo (recinto ubicado en cualquier sitio donde decidieran sentarse el Paso Sabroso y el Milton Malone, destinado a la reflexión y el análisis humanístico y que ganó reputación por sus estudios sobre las señoritas y por su extenso catálogo de motes): “Oh, dulces prendas”.

Muchas veces pienso en esos tiempos mientras faltan 10 minutos para salir de la chamba. Y cuando me hube instalado en mi actual empleo, uno de los primeros discos que me pasó el Malone (prohombre y melómano de la vieja escuela) fue este.

No creo que sus propósitos fueran hacerme recordar el Ateneo y la última etapa de los dos solteros en la UAM (cosa que sería un tanto cruel), pero con Malone nunca se sabe. El Ateneo ya perdió fuerza, nos ha separado la chamba y aunque alguna vez nos reunimos a recordar viejas glorias, en algo que se llama el NeoneoAteneo, es evidente que ya valimos madres.

Lo cierto es que J.C. Davis estuvo enterrado varios años en las tiendas de viniles de Ohio hasta que el mismísimo Josh Davis (aka DJ Shadow) editó sus grabaciones y estuvo a cargo de la producción de este disco de Quannum Projects.

El disco transmite nostalgia, pero también se le puede notar la alegría de ver la luz después de tanto encierro. Para mí es una suerte de Yabadabadú después de escuchar la chicharra liberadora.



A New Day (Is Here At Last)- J.C. Davis

Le pico a la música

These icons link to social bookmarking sites where readers can share and discover new web pages.
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Mixx
  • Google
  • Furl
  • Reddit
  • Spurl
  • StumbleUpon
  • Technorati

Herbie Hancock - Head Hunters (1973)




Estaba borracho. Sí, había bebido una copa de más; se escuchaba buena música en el ambiente, mucha de la cual era desconocida para mí en aquel entonces, risas dispersas, baile en solitario y parloteo musical. Digamos que la fiesta empezaba su declive.


De pronto, sentado como me encontraba, escuché unos sonidos que hacían ese efecto en el que te ves envuelto en una elipse de ida y venida, de incertidumbre, gozo e hipnósis. Una sensación parecida, supongo, a la hipótesis gilinha de mear estando bien arriba. Hasta arriba. No lograba distinguir, ¿La voz de una mujer? ¿Un niño? ¿El llanto de un animal? ¿Qué será? Al final me quedé con mi idea de que era algún tipo de flauta. No era así.


Herbie Hancock - Watermelon Man



Bill Summers, percusionista de los Head Hunters había decidido en algún momento tomar una botella de cerveza y hacerla sonar, orgulloso de su origen africano, imitando el Hindewhu, nombre onomatopéyico de un instrumento pigmeo que se toca silbando a través del tallo de la papaya y acompañado de pequeñas sílabas aleatorias.


Antes, Herbie Hancock había dicho: "I was tired of everything being heavy. I wanted to play something lighter." Y fue entonces que se unió con los Head Hunters para rehacer su ya clásico homenaje al vendedor de sandías que pasaba junto a su ventana en Chicago haciendo sonar las llantas de su camioneta... out of ryhthm.


Estaba yo escuchando Watermelon Man, del disco de jazz con mayor número de ventas en la historia. Una rola con incontable cantidad de covers desde todos los géneros imaginables y por personajes como Shaquille O'neal y Madonna.


Entonces, para mí, la fiesta aún continuaba. Se dejaron venir ritmos incontenibles, libres y salvajes, de claro origen africano quiero decir, que más que a bailar me ponían a agitarme, acompañando fantásticos solos cargados de efectos del Hancock. Ese ritmo que armaban la batería, las congas y la cabasa era de Sly. Sí, rola homenaje al músico del mismo nombre, pionero de la música funk con Sly & the Family Stone.


Herbie Hancock - Sly



Si alguna vez nos hemos preguntado cómo un instrumento puede hacer un loop infinito de una frase musical, podemos empezar a buscar respuestas en Chamaleon. Hancock es un genio por esto y más cosas, pero indudablemente, convertir una sencilla línea de teclado (que en realidad hace función de bajo) en un standard de jazz, sólo porque quería tocar algo más "aterrizado", ta' caon ("Now there was this need to take some more of the earth...") La pura psicodelia que allá por los 70 hizo que los gringos se volvieran locos.


Herbie Hancock - Chameleon


Bueno, no sólo en los 70, ni sólo los gringos. Acá habemos varios que nos seguimos jalando los pelos de alegría, mordiendo las uñas de anisedad e implorando God make me funky como dijeran los Head Hunters.

These icons link to social bookmarking sites where readers can share and discover new web pages.
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Mixx
  • Google
  • Furl
  • Reddit
  • Spurl
  • StumbleUpon
  • Technorati

Jonny Greenwood is The Controller (2007)


Aquel día, esta humilde servidora se encontraba ahí, inmersa en una apabullante inmensidad sonora, en un caos ruidoso ultra difícil de digerir: rugidos, motores, voces, silbatos y en el viento un sonido que no le pertenece de forma natural. Se encontraba envuelta por las conversaciones fáticas de esta tremebunda ciudad y un calor marca infierno. Ese diálogo urbano, que cristaliza un acontecer funesto desde el asfalto humeante, le violentaba la piel, los decibeles irrumpían en oleadas de estruendos. Ese ruido tiene esa virtud: es palpable y quema, acaricia, apendeja, desdeña el extrañamiento y no perdona que se le ignore, lo deglute a uno y lo termina por sofocar.

Entre sudores y ansiedades ahí estaba yo, acorazada como tortuga en su concha implorando por un minuto de serenidad: paz para la avenida Reforma y un momento de brisa marina. Imposible que mi plegaria fuera escuchada. Como dirían los gringos: “Focus on your happy place and go there”. Ahí evoqué la imagen de una excéntrica práctica: un cierto camarada citadino robó un poco de arena de la playa, y los sábados, en su azotea, “desvestido” en bañador floreado, frota manos y pies contra esa arena contenida en una palangana, en tanto, con los ojos bien cerrados repite hasta el convencimiento la frase: “Estoy en la playa, estoy en la playa, estoy en la playa, estoy en la playa…” así, tal cual; una envidiable fantasía que sin duda rebasa honrosamente mi propuesta para acreditar socialmente el uso del bañador y la chancla en la Ciudad de México.

Yo requería de un despliegue de creatividad tal como ese para evadir el inminente colapso nervioso ante ese paisaje desconcertador. Entonces sucedió, Jonny Greenwood llegó a mí. Él curó un disco para escucharse en bermuda y bikini, o por lo menos para escucharse mientras el ardor citadino nos somete en la añoranza de una chela, hamaca y arena fresquecita a la sombra de una “palmera borracha de sol”.

Desmond Dekker & The Aces - Beautiful and Dangerous


De modo que en ese momento de extrema desesperación, Greenwood y yo estábamos justo donde debíamos estar, porque es bastante obvio que hay una relación orgánica entre el sonido de la playa, y el del Reggae y el Dub. Además, en esa ritualidad de trance que se experimenta en el acto de escucharlos, hay un idilio con las ganas que transportan virtualmente al confort: algo similar a la hipótesis del Paso Sabroso sobre la experiencia de mear pacheco, sencillamente se siente muy chingón.

En fin, a Jonny Greenwood lo conocemos por ser un guitarrista habilidoso y una ficha estratégica para la música de Radiohead; yo personalmente lo recuerdo con especial cariño por ser una de las figuras estelares del imaginario musical del Rul, mi querido Rul (a quien le prometí esta entrega). Ese es él, el mismo que compiló sus canciones favoritas y las lanzó como álbum para el placer de sus fanáticos y los de la disquera británica Trojan en su 40 aniversario.

Linval Thompson - Dread are the controller


A manera de confesión admito que no soy, ni cercanamente, una devota de estos géneros, pero esto es una auténtica joya para atesorar. Valga la curiosidad por las trayectorias degustativas de un músico impecable; aquellos éxitos de ayer y hoy que fertilizan, cual espermas, una cabeza de radio en amarillo, verde y rojo. Por lo pronto, escucharlo, ahí donde yo estaba, fue como enfrentarme a una gran ola de la que no se espera menos que un buen revolcón. Deviene deseo de llevarse arena en el short como souvenir.

Junior Byles - Fever


¡La ola, la ola! ¡Una! ¡Dos! ¡Treeeeees!



These icons link to social bookmarking sites where readers can share and discover new web pages.
  • Digg
  • Sphinn
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Mixx
  • Google
  • Furl
  • Reddit
  • Spurl
  • StumbleUpon
  • Technorati